El campo (The Fields) [Versión en español]

Las tres chamacas en una casa que visité no pudieron creer que cuando pensamos en “pollo” donde vivo en los EUA, estamos pensando en carne congelada y envuelta en plástico en las tiendas. Cuando esas niñas piensan en pollo es porque lo tienen en su traspatio y hasta están aprendiendo a matarlos para una comida o para vender a un vecino.

Eso es solo un ejemplo de cómo he pasado este mes y media como alguien de la ciudad en EUA viviendo en una comunidad rural en México.

De repente conozco los precios de muchos productos: maíz, jícama, sorgo y otros (hasta productos que desconozco los nombres en inglés). El hecho de que este año los precios son muy bajos ha tenido afectos en las tres comunidades porque las familias no saben de dónde van a sacar el dinero para sobrevivir porque el dinero de la cosecha les tiene que rendir para el año. En años como este, muchos empiezan a pensar en ir al Norte.

También me he dado cuenta de la diferencia marcada entre la temporada de lluvia y “la cuaresma” (así llaman la temporada seca). Los únicos que pueden sembrar en este tiempo son los con acceso a un pozo. En una de las comunidades no hay ningún pozo, en otra hay dos y en la tercera la mayoría pueden sembrar a riego. En la comunidad sin pozos, la mayoría de los hombres están desempleados por un medio año. Como alguien me explicó, por eso muchos se van a los EUA en la primavera.Image

Estoy aprendiendo sobre invernaderos en la región. Unos los ven como una fuente de empleo fijo y otros los ven como lugares de males condiciones laborales, muchos químicos y sueldos bajos.

He escuchado de los mercados donde, en vez de vender y comprar, las personas intercambian sus productos. Por ejemplo, llevan un costal de cacahuates para cambiarlo por calabazas o cambian una bolsa de frijoles por huevos.

Podría seguir explicando todo lo que he aprendido en unas semanas aquí. Pero lo principal es de darme cuenta de donde viene mi comida. No solo en si es orgánico o local o todas las modas en EUA sino de entender el afecto que la agricultura tiene en una comunidad y que todos los flujos de precio y clima tienen que ver con el bienestar de las personas.

Estaré comiendo por toda mi vida y espero poder seguir pensando en las comunidades de donde viene mi comida. Tal vez lo podemos hacer todos nosotros que vivimos en la ciudad donde el pollo realmente viene envuelto en plástico.  

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